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El acoso laboral y la legislación

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El acoso laboral y la legislación

Por: Juan Linares

 

Nuevamente escribo sobre el tema del Acoso Laboral, son numerosos los correos electrónicos recibidos preguntando ¿Qué hacer ante el acoso laboral? ¿A quién acudo para denunciar el acoso laboral y sexual? Pregunta difícil de responder cuando no existe una legislación sobre esta materia.

La actual Ley del Trabajo carece de un articulado que proteja a los trabajadores y trabajadoras sobre el acoso laboral y otros hostigamientos en el marco de las relaciones laborales: Se necesitan enunciados que tengan por objeto definir, prevenir, corregir y sancionar las diversas formas de maltratos, agresiones, vejámenes, trato desconsiderado y ofensivo y en general todo ultraje a la dignidad humana que se ejercen sobre quienes realizan sus actividades económicas en el contexto de una relación de trabajo privada o pública o de un contrato de prestación de servicios personales . Los bienes que debe proteger esta Ley Contra el Acoso Laboral o el nuevo Capítulo en la nueva Ley del Trabajo: El trabajo en condiciones dignas y justa, la libertad, la intimidad, la honra y la salud mental de los trabajadores y trabajadoras, empleados y contratistas, la armonía entre quienes comparten un mismo ambiente laboral y el buen ambiente de la empresa.

Es una necesidad impostergable que la nueva Asamblea Nacional haga la propuesta de una Ley Contra el Acoso Laboral. Con una Ley contra el Acoso Laboral se pretende adoptar medidas para prevenir, corregir y sancionar el hostigamiento y maltrato en el marco de las relaciones de trabajo.

La mayoría de trabajadoras y trabajadores que han vivido en diversas formas de menoscabo a la dignidad humana que se cometen hoy en nuestro país, hay una que se practica, de manera extendida y cotidiana, en el contexto de las relaciones de trabajo, tanto de empresas privadas como de las instituciones públicas. Consiste en una amplia gama de actitudes y comportamientos claramente agresivos, hostiles, humillantes o discriminatorios hacia alguien que desempeña su labor en un ámbito laboral: actitudes y comportamientos estos que sin ejercidos por jefes inmediatos, superiores jerárquicos, compañeros de trabajo y, en ocasiones hasta por subalternos de oficina o departamento. “Por Acoso Laboral en el lugar de trabajo hay que entender cualquier manifestación de una conducta abusiva y, especialmente, los comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que pueden atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física o síquica de un individuo, o quien puedan poner en peligro su empleo o degradar el clima de trabajo”.

Aquí en el país es difícil la denuncia contra el Acoso Laboral y Sexual, las leyes no tienen las fuerzas necesarias para castigar al infractor y estas violaciones atentan contra la dignidad, los Derechos Humanos y laborales de las trabajadoras y trabajadores. En caso de las trabajadoras estas sufren dolores gastrointestinales, taquicardias, alteraciones del ciclo menstrual, dermatitis e insomnio; angustia, depresión, soledad, baja autoestima y pánico, así como aislamiento familiar y social. Asimismo disminuye el rendimiento laboral de las trabajadoras, propicia ambientes de trabajo hostiles y violentos; a las víctimas del hostigamiento se les niega el ascenso o aumento salarial, sufren cambios arbitrarios del lugar de trabajo, padecen mayores cargas de trabajo, se les niegan sus derechos, se dan malas referencias de ellas, se les levantan actas administrativas por faltas no cometidas y finalmente se les despide.

Es responsabilidad de las empresas crear mecanismos que prevengan y sancionen cualquier tipo de maltrato o agresión que vulnere la dignidad y los derechos humanos y laborales de cualquier trabajadora. Propone que las empresas adopten códigos de conducta para prohibir el acoso. Lamenta que algunas de ellas pongan a las mujeres "como responsables de evitar el problema, ya sea prohibiendo la relación con sus compañeros de trabajo o estableciendo medidas sobre su forma de vestir y comportarse, lo cual, lejos de proteger sus derechos y su dignidad, profundiza la visión desigual y discriminatoria hacia las trabajadoras".

Es  posible  considerar  que  a  nivel  nacional  hay  otro  factor  que  permite  la instalación  y  difusión  de  esta  patología  laboral;  se  trata  del  desconocimiento  de  las leyes  disponibles  en  Venezuela,  comenzando  con  la  Ley  Orgánica  del  Trabajo  y  la Ley  Orgánica  de  Prevención,  Condiciones  y  Medio  Ambiente  del  Trabajo (LOPCYMAT)  (2005).  El  reglamento  de  esta  última  ley  establece  en  sus  artículos 10,  11  y  12  la  vigilancia  del  medio  ambiente  y  de  las  condiciones  de  trabajo, entendiendo  por éstas todas las condiciones  generales  y  especiales  bajo  las cuales  se realiza  la  ejecución  de  las  tareas  y  los  aspectos  organizativos  funcionales  de  las empresas  y  empleadores,  igualmente  asegura  a  todos  los  trabajadores  y  trabajadoras el disfrute de un estado de salud físico y mental normal,  y la protección adecuada a la mujer, al menor y a personas naturales en condiciones especiales. Esta  misma  ley  en  su  artículo  56  ordinal  5  establece  que  los  empleadores  y empleadoras  deben  abstenerse  de  realizar  cualquier  conducta  maliciosa  que perjudique a los  trabajadores y  trabajadoras  y  por primera vez se  habla  directamente de acoso  en el trabajo  y sus  diferentes formas  de presentación, apoyando las  medidas que  se tomen  para  evitar  este  tipo  de  conducta  en  los  lugares  de trabajo.  De manera pues,  que  el  desconocimiento  legal,  hace  posible  el  sustento  de  una  situación  de sometimiento  y  acoso,  sin  que  se  ejerzan  los  derechos  contemplados  en  la  ley nombrada.

Finalmente,  debemos  mencionar  la  importancia  de  la  Ley  Orgánica  sobre  el Derecho  de las Mujeres  a  una  Vida Libre  de Violencia (2007),  en  la  cual se  tipifican y  son  sancionadas  como  delitos,  los  diferentes  tipos  de  violencia  de  las  cuales  las mujeres  pueden  ser  víctimas,  entre  esas  formas  está:  el  acoso  u  hostigamiento,  la violencia  psicológica,  la  amenaza  y    la  violencia  laboral,  todas  ellas  de  especial interés  en  esta  investigación,  y  que  son  desconocidas por  la mayoría de las  mujeres, sin hacer uso de este recurso para la defensa de sus derechos.

 

En  Venezuela, dicha  problemática  se  ve reflejada  en  las  consultas  médicas  de  salud  ocupacional del  Instituto  Nacional de Prevención, Salud y Seguridad  Laborales (INPSASEL),  a  las  que  acuden  los  y  las pacientes  que  sufren esta situación, en la  consulta  se  tratan de detectar  los diferentes factor es  que  dan  origen  al  acoso  y  las  consecuencias  que  se  derivan  del  mismo.  Es precisamente  allí,  en  la  consulta  de  medicina ocupacional  de  éste  instituto,  donde  se con  las  trabajadoras  que  acuden  en  busca  de diagnóstico de su problema de salud y  de ayuda para resolver su situación laboral. Es a través  del  INPSASEL,  donde el  Estado  juega  un  papel primordial  regulador de la  salud  en  el  trabajo,  cuyos  funcionarios  y  médicos  especialistas  pueden  dictar disposiciones  y  recomendaciones  que  permitan  limitar  el  acoso  laboral  en  nuestra comunidad,  haciendo  uso  de  los  medios  legales  y  normativos  existentes  en  el  país, pudiendo  de  esta  manera  ser  una  forma  de  ayuda  para  superar  la  violencia  a  que  se exponen los y las trabajadoras que sufran este tipo de patología.

Cuando  hablamos  de  violencia,  precisamente  hay  que  establecer  que generalmente  proviene de  un trato  con  un acosador o  acosadora quien  habitualmente ostenta una  relación  de  poder, en la cual  tiene cargo  de jefatura o  superior  inmediato de  la  acosada,  lo  que  se  presta  para ejercer  una  serie  de comportamientos agresivos, con  críticas  constantes  al  trabajo  y  a  la  reputación  de  la  trabajadora,  tal  como  se  ve    expresado  en  las  diferentes  exposiciones  de  las  trabajadoras. 

El hostigamiento o mobbing es un acoso moral,  acoso laboral o persecución laboral realizado por una o varias personas de una empresa, sociedad o institución dirigida contra un compañero de trabajo con objeto de conseguir socavar su autoestima para conseguir que abandone su trabajo. En algunas ocasiones también se trata, además, de un acoso sexual. Se trata, por lo tanto de un maltrato psicológico en el trabajo,  que se efectúa de forma reiterada y machacona y con un objetivo determinado.

A veces un acoso sexual, a la víctima no aceptar las proposiciones del jefe se convierte en una amenaza y perjudica la situación laboral y las oportunidades de empleo de diferentes trabajadores y trabajadoras. Abusos que en muchos casos no son denunciados por las víctimas por miedo a ser despedidas o por temor a ser acusadas de exagerar episodios no tan “graves”. En las últimas décadas, los casos de abuso sexual han proliferado. Fenómeno fuertemente marcado por la incorporación de la mujer al ámbito laboral. Y si bien los casos de abuso no están dirigidos exclusivamente a la población femenina, estas representan las víctimas más comunes. Damnificadas que lejos de ser protegidas, en la mayoría de los casos, son cuestionadas y expuestas al escarnio público. También vale decir que para aquellos hombres que son acosados sexualmente la denuncia se torna más difícil, ya que el preconcepto de que esta problemática afecta solo a las mujeres, por ser consideradas el sexo “débil”, hace que sus casos sean vistos con cierto recelo.

Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el acoso sexual se presenta de muchas formas. Una de las más notorias es el llamado acoso quid pro quo, expresión que describe la situación en la que una empleado se encuentra obligado a elegir entre acceder a demandas sexuales o perder algún beneficio laboral o el propio puesto de trabajo.

La pregunta es: ¿cómo denunciar estos hechos y quién ampara a las víctimas del acoso sexual? Para la OIT es necesario que las empresas y la sociedad asuman lo grave de la problemática y respeten debidamente los derechos de la víctima y del acusado. Teniendo en cuenta que –en su mayoría- las denunciantes no tienen por objetivo demandar a la empresa, sino conseguir que cese el comportamiento ofensivo, que no vuelva a darse y que se las proteja de cualquier represalia por haber presentado una querella.

Crear una atmósfera que rechace la intimidación sexual y promueva un ambiente de camaradería productivo, en el que se respete por parte de todos la dignidad de cada uno de los trabajadores es el gran desafío. Habrá que ver quién lo asume.

En la Ley sobre la Violencia contra la Mujer y la Familia del 3 de septiembre de 1998 (G.O. Nº 36.531 de la misma fecha), que se consagra -por primera vez entre nosotros- la noción de acoso u hostigamiento sexual y se sanciona, como consecuencia, un régimen para su represión. En efecto, dicha Ley tiene por objeto (Art. 1º) prevenir, controlar, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer y la familia, así como asistir a las víctimas de los hechos de violencia en ella previstos. En dicho contexto se inserta el acoso u hostigamiento sexual. En el Articulo 19 se habla de sanciones penales al acosador: "Artículo 19.- Acoso sexual: El que solicitare favores o respuestas sexuales para sí o para un tercero, o procurare cualquier tipo de acercamiento no deseado, prevaliéndose de una situación de superioridad laboral (...), y con la amenaza expresa o tácita de causarle un mal relacionado con las legítimas expectativas que puede tener en el ámbito de dicha relación, será castigado con prisión de tres (3) a doce (12) meses" y el "Artículo 22.- Omisión de medidas en caso de acoso sexual: Todo patrono o autoridad de superior jerarquía en los centros de empleo (...), que en conocimiento de hechos de acoso sexual, por parte de sus subalternos o de las personas que estén bajo su responsabilidad, no ejecute acciones adecuadas para corregir la situación y prevenir su repetición, será sancionado con el monto de cincuenta unidades tributarias (50 U.T.) a cien unidades tributarias (100 U.T.)...".

Las Leyes como la Ley sobre la Violencia contra la Mujer y la Familia, así como el Reglamento de la Ley Orgánica del Trabajo -que prevén la figura del acoso sexual en las relaciones de trabajo-, seguramente nos impondrán, en breve plazo, un amplio debate en torno a este tema. Quizá así podamos percibir nítidamente que el acoso sexual en las relaciones laborales resulta un fenómeno no excepcional, que produce afectaciones síquicas severas a las víctimas, que repercute negativamente sobre la productividad de las empresas y que, en definitiva, supone la lesión de la dignidad del trabajador. Estas leyes cumplen un  papel importante, pero se hace necesario legislar sobre una Ley Contra el Acoso Laboral y Moral.

En mi Plan de Acción Político, como auto- postulado del PSUV planteo que mis primeras gestiones en la Asamblea Nacional de resultar favorecidos por las bases de nuestra organización es presentar una Ley Contra el Acoso Laboral, en la cual tengo trabajando varios meses, hay que sensibilizar a los legisladores, dirigentes sindicales, trabajadoras y trabajadores; es urgente legislar sobre este interesante tema del Acoso Laboral en la Asamblea Nacional, hay que abrir la discusión, porque para el camino de sistema socialista bolivariano necesitamos todos estos instrumentos para vencer los antivalores que nos han sembrados en el pasado. Ahora deben imponerse los valores de la solidaridad, el trabajo colectivo, el amor al prójimo, el respeto y todos esos valores que nos distinguen a los revolucionarios. Entonces vamos todos a trabajar sobre esta reivindicación para los trabajadores y trabajadoras venezolanos.

                                                                    jlrlinares@gmail.com

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Comentarios El acoso laboral y la legislación

Yo quisiera saber si estos puntos se encuentran dentro del sistema del acoso laboral:
1.-Descriminacion total por ser empirico.
2.-Quitarle a uno las horas extras y festivas y a otro que realize el mismo puesto darle todas las oportunidades.
3.-No permitirme capacitarme, va el jefe en mi reemplazo.
4.-Realizar escudada dentro de las 5 s el requizar mi puesto de trabajo con fotos estando yo incapacitado.
5.-No tener encuenta ni permitir nunca mi opinion.

Les agradeceria que me contestaran para saber como actuar.

Codialmente 

ROBERTO GONZALEZ GALVIS 
cc N°16.208.688
Roberto Gonzalez G. Roberto Gonzalez G. 22/05/2010 a las 03:57
quiero saber como hago pues vengo siendo objeto de comentarios injusto y degradantes por aprte de un contratista; puedo solicitar acoso laboral a pesas que esta persona es contratista..
gracias....
CRYSTIAN CRYSTIAN 19/03/2011 a las 04:05

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